viernes, 28 de diciembre de 2007

Mi regalo... Tú


Sentir tu presencia protegiendo mi entrega


Sentir tu aliento calentándome mi alma


Sentir tus manos modelándome como sumisa


Sentir tu labios acariciando mi vestido de perra


Sentir tus ojos explorando cada centímetro de mi piel


Sentir tu voz guiándome hacia tus deseos


Sentirme tuya...





Sin duda mi mejor regalo...

lunes, 17 de diciembre de 2007

Un momento de placer...


Me miras fijamente, me gusta sentir como tus ojos se posan en mí...

Sentir como tu mirada me estudia...

El silencio invade la estancia...

Y tú no dejas de mirarme...

Cierro los ojos y siento los Tuyos clavados en mí...

Sólo Tus manos escandalizan el silencio...

Sólo mi respiración marca el ritmo de tus dedos...

Sólo un gemido de placer devuelve el silencio...

Saboreo en tus labios el tiempo deseado...

Saboreo en tus dedos el placer obtenido...

¿Por qué te callas?

Soy tuya...

lunes, 10 de diciembre de 2007

Acercate...


He abierto mi ventana, para que tu brisa me refresque


He abierto mi ventana, para que tu aire me acaricie


He abierto mi ventana, para que tu rocío moje mi cuerpo


He abierto mi ventana, para que te apoderes de mi


Entra por favor...


miércoles, 5 de diciembre de 2007

Volvemos a empezar...


Cuando un papel blanco limpio y puro se ensucia y se arruga, es imposible que vuelva a estar como anteriormente estaba.

Por mucho que nos empeñemos en borrar la suciedad y en alisar las arrugas la huella queda.

Queda un papel en mal estado, y es imposible que quede como antes.


Cuando tenemos una madera perfecta, lisa, barnizada, bien trabajada. Y clavamos clavos aleatorios en ella.

Por mucho que nos empeñemos en extraer los clavos, las marcas quedan, repararemos y barnizaremos, pero siempre al final quedan las marcas. La madera no vuelve a ser nunca como antes.


Cuando se daña un alma, por mucho que nos empeñemos despues en que quede igual, ya no es posible, afortunadamente los seres humanos tenemos la habilidad de reponernos. Unos antes y otros despues... Pero al final con el alma rota salimos adelante.

Afortunadamente mi alma no se ha roto, ya me encargo yo de protegerla, jajajaja. Pero mi ego si ha quedado un poco tocado.


He confiado en la persona equivocada, le he entregado mucho... demasiado... quedé desprotegida ante él, para que viese en mi interior, para que no encontrase trabas, fui muy sincera con la persona equivocada.


Sólo puedo quedarme con lo positivo, he vivido una experiencia, no ha sido mala, solo ha sido malo el final, la experiencia en sí ha sido buena para mí.


Ahora se ha terminado..... que corto!!! Bueno mejor así.


Sólo puedo desearte lo mejor y que seas feliz.






Thai